miércoles, 22 de abril de 2009

Useless/useful



Foto de Bionik Monkee


Hace un unos días un amigo me planteó pensar la dicotomía useless/useful en el contexto de la moda. Analizar el orden cultural a base de pares de opuestos es muy habitual dentro de la antropología cultural. Y esto es algo a lo que los curators (los organizadores de exposiciones) han sabido sacar mucho partido. Artistas, temas o épocas quedan resumidas en dos palabras fácilmente entendibles por todo el público y fácilmente representables iconológicamente: lo crudo y lo cocido, lo lleno y lo vacío, lo sagrado y lo profano ...

El contexto de la moda parece quizá el más adecuado para sacar el tema de útil y lo inútil; a priori se nos presenta una conclusión posible sin necesidad de pensar mucho: después del punk y del do it yourself, ningún objeto es inútil para la moda, todo tiene un uso reservado. Pero la verdad es que siempre hay que retrotraerse a Dadá, al object trouvé, a Duchamp, Picabia y Schwitters.

Pero nos encontramos con un problema a resolver cuando al hablar de moda tropezamos con el concepto de lo funcional, de forma parecida a lo que ocurre en la arquitectura.

La idea que mi amigo manejaba no era otra que, a fin de cuentas, todo lo inútil conserva un lado útil en términos de sentido o significado, y citaba a un filósofo chino: "greatness in useless". Me preguntó qué filósofo occidental pudo haber planteado la cuestión de lo útil y lo inútil y yo me acordé inmediatamente de Wittgenstein.

El significado de un término es su uso dentro de un determinado juego de lenguaje. Esta herramienta wittgensteiniana nos permite interpretar la utilidad de lo inútil (useless) en función de su significado. Lo inútil es útil es su sgnificado para mí. Claro que se trata de un sentido de lo útil alejado de toda pragmática, produciéndose aquí dos fecundas paradojas.

En primer lugar, la perspectiva wittgesnteiniana en este asunto es pragmática, pragmática que en este caso ilumina sentidos no pragmáticos de la idea de lo útil (useful). El término inglés, además, tiene un matiz del que el castellano carece y que podemos traducir malamente como "usable", pero además, "useful" nos es más que un derivado de "use", el marco del significado para wittgenstein.

Tenemos, pues, una cosa clara, que la grandeza de lo inútil reside en su significado y que este significado es su utilidad dentro de mi juego de lenguaje privado. Trátase entonces de una utilidad no práctica, sino expresiva y no compartible sino como expresión.

Pero la moda, como la arquitectura, tiene un aspecto funcional, decía. Este aspecto queda negado cuando alguien se pone una camiseta llena de agujeros (¿quién fue el primero en hacerlo públicamente, Johnny Rotten?), quedando la prenda expuesta como pura expresión de un sentido, (es una prenda que no cubre, pero viste). Grande en su inutilidad, útil en su significado.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

De la arquitectura y de la filosofía misma, que en su inutilidad reside su grandeza, como en las camisetas de agujeros xD
Bacall.

Calvanki dijo...

Fijo que hubo alguien antes... si no reléete tu artículo anterior no?

juanp_leiva dijo...

Hola, me parece muy interesante tu blog, de hecho, voy a seguirlo.

Este tema me parece muy interesante, soy un estudiante de arquitectura y precisamente ayer surgió esta discusion de la arquitectura para ser usada y la arquitectura para ser contemplada(no usada).

Ciertamente, hay mucha arquitectura que no tiene un aspecto funcional, aunque sin duda, la arquitectura moderna siempre tiene como objetivo ultimo poder ser usada.

Lo dicho, te seguiré con ahinco ;)

Mariano Cruz dijo...

Querida Bacall: eso de la inutilidad de la filosofía es un tema que nos obsesiona a todos de alguna manera.

Calvalki: sigo sin saber muy bien a qué te refieres exactamente, a pesar de que me los has explicado en vivo esta mañana :)

Juanp: Eres bienvenido pues a este humulde rincón. precisamente tengo pensado escribir una cosilla aquí sobre arquitectura.

Calvanki dijo...

Me refería a que seguro que hubo alguien antes que Jhonny Rotten... clasico vs moderno.

A quién renovó Rotten para convertirse en Clásico?

Y si renovó a alguién es que alguien antes hizo algo parecido a lo de él.

Fijo.

Anónimo dijo...

Una antropología, la estructuralista, muy de pares. Como los cojones, decimos por aquí. Se tienen a dos o no se tienen. Pudiera ser que Lévi-Strauss fuera monórquido o simplemente, y esto es más probable, que le importara un huevo lo ilógico por inútil en su teoría.
Sigo pensando en lo demás.

Anónimo dijo...

Resaludos desde mesetas, de iván,

se te veía en londres, en facebook, pero me quité de esta red por ahora.

He "simbolizado" un poco más y ahora te puedo ir leyendo mejor por ejemplo en aquello sobre Foucault/Agamben. La lectura de Tiqqun no viene mal para esto, por cierto, :)

Esto que aquí comentas sobre pares de opuestos me hace mucha gracia, pues acabo de repasar un texto, uno que aparentaría, diríamos simplificando, ser "algo disciplinario", pero que me gustó mucho, hace bastante tiempo ya; es de un tal Kieran Egan (lo tendrás por ahí cerca, vivo, en esa ciudad; es una especie de "pedagogo", con una especie de "sistema total").

El título español es "la comprensión de la realidad en la educación primaria…"… y cuando te oigo decir que estas gentes usan pares de opuestos como técnica… para cautivar público (diría, no sé)… lo primero que se le viene a uno a la cabeza tras este texto de Egan es que tratarían como quería tratar Egan a los infantes para que éstos no se "des-oralizaran" sin más ni más, no dejaran de preservar ni ejercitar "la imaginación" (no empobrecieran el sustrato que —decía— de todas todas es lo que sirve para montar sobre él el resto de "inteligencias" sobre "las demás cosas").

Así que parece que se nos intentara "tratar como a niños", o "primitivos", explotando la técnica "de la narración", y articulando "las lecciones" en torno a pares de opuestos (esto decía Egan que se requiere algo así como para comunicar con las pasiones que sí entienden los niños, tan "hiper-abstractas", como son, ellas, las pasiones; para hacer algo "significativo" y acumulativo con los cuerpos de vivencias de los niños y su "natural tendencia a la narración", a narrar con lo que hay delante… a jugar).

Y ciertamente esto en parte ahora me sobrepasa, :), pues por ejemplo me gustaría, querría, poder pensarlo, con las supuestas "evoluciones" del "sistema" tecnológico, tecnológico-mediático… y su no-coevolución con la baba-Bloom "humanidad"… o con "lo político"… etc.

Volviendo a la cuestión, pues, parece una especie de terapia (una más en este mundo de "neutralidad ambiente"), terapia pedagógica, hacia individuos "infantilizados", en el sentido de que estaríamos como ya metidos a fondo en este mundo de la "visión", tiempo real…, etc., que dicen (¿frente a la "comprensión lectora"?). Entonces, ¿están "demostrando" que para "enculturar" gentes no se puede disociar "juego" de "narración"…, ni por tanto de esas técnicas (polarizaciones) de apoyo en "abstracciones corporales" para montar siempre "mitos" que monten la respiración de momentáneas espumas culturales?